La mortadela de Bolonia es un producto tradicional, un embutido con cuerpo y solera, ideal para las meriendas de los niños o los almuerzos de los mayores.
La panceta salada es la parte de la barriga del cerdo, se suele poner en sal con el objeto de secarla y salarla. En la cocina tradicional no se empleaba panceta fresca, siempre estaba en salazón o en adobo. Es un alimento muy rico, y presente en infinidad de platos y bocadillos. Es una panceta "alta" muy magrosa y con un nivel moderado de sal. Se puede consumir tanto en crudo como cocinada o a la plancha.
La sobrasada es un embutido crudo y curado, elaborado a partir de carnes seleccionadas del cerdo, condimentadas con sal, pimentón y pimienta negra. Se embute en tripa y presenta una lenta maduración. Este producto es tradicional de las Islas Baleares, y está protegido con el sello de indicación geográfica. En la cocina mallorquina tradicional, la sobrasada se consume de diversas maneras: tostada en invierno, o untada en pan y cruda en verano. También se utiliza en diversas recetas de cocina mallorquina, como el "arròs brut" o cocinada y mezclada con miel. Aunque pueden durar varios años en un lugar seco, lo habitual es consumir la longaniza durante el primer invierno, la sobrasada en verano, y las más grandes cuando se hace la matanza del año siguiente.